fbpx
Jueves, 13 02 2020
(Tiempo estimado: 9 - 18 minutos)
CANDIDATO FA

Daniel Martínez: "En la campaña hubo problemas y me faltó decir 'paren las rotativas'"

El expresidenciable habla de la campaña nacional, dice que la autocrítica en el FA debe ser sin "fusilar a nadie" y que "ningún" intendente estuvo más apegado al programa que él.

Se ve inaugurando obras que comenzaron en su gestión, consolidando cambios en limpieza y transporte y hasta preparando una gran celebración por los 300 años de Montevideo FOTO: Camilo Dos Santos

El Observador, 13/02/2020
Entrevista: Martín Tocar
Daniel Martínez ya tenía planes para una vida fuera del roce electoral. En los últimos días de 2019, después de haber perdido la elección nacional con Luis Lacalle Pou, había comunicado públicamente su decisión de no postularse a la Intendencia de Montevideo, pero los nuevos aires de 2020 lo hicieron reconsiderar. Un grupo de sectores le pidió que compitiera por volver al máximo cargo de la capital y terminó dando el sí. 

En la víspera de unas cortas vacaciones para recargar energías antes de comenzar la campaña, el exintendente concedió a El Observador su primera entrevista desde las últimas elecciones. Dice que dejó "todo en la cancha", que tiene "la conciencia tranquila", que reconoce "errores" en el funcionamiento de la campaña aunque la derrota del FA haya sido "multicausal". La evaluación, considera Martínez, debe desarrollarse con "tranquilidad" y sin "fusilar a nadie".

Pero también mira para adelante y se imagina una vez más en el sillón municipal. Se ve inaugurando obras que comenzaron en su gestión, consolidando cambios en limpieza y transporte y hasta preparando una gran celebración por los 300 años de Montevideo. 

¿Qué lo llevó a volver?
Un sentido de responsabilidad y el hecho concreto de que me vinieron a buscar. Cuando vienen candidatos que estaban en danza y plantean que tenía que ser candidato, aparte de que el equilibrio siempre es bueno... Entre las muchas corrientes políticas del Frente, todas respetables, hay una corriente que tiene una importante representación parlamentaria, el MPP, que tiene su candidato; hay otra fuerza que tiene representación parlamentaria pero también mucho peso en las bases, que es el Partido Comunista, y tiene su candidato. El resto de la gente, con grupos muy diversos, prácticamente en la inmensa mayoría decidieron apoyarme y me fueron a buscar. Me dijeron: la historia del Frente es la historia de los equilibrios y si hay una persona que genera unanimidades entre todos ellos sos tú. 
Estoy convencido de que eso le hace bien al Frente Amplio, fuera quien fuera. Yo estaba en un proceso muy particular, con un gran nivel de estrés y cansancio por el esfuerzo que implicó la campaña y en particular el balotaje. Pero entendimos que podíamos ser útiles y estamos para sumar.

Del momento en que el Partido Socialista (PS) le transmite ciertas inconveniencias y usted desiste, hasta semanas después cuando lo reconsidera, ¿sintió que hubo un gran cambio en la cantidad de sectores que lo apoyaban?
En su momento, cuando el partido decide no apoyarme, yo respeté y no me quiero meter en los detalles ni en la interna del partido. Quiero cualquier cosa menos hacerle mal al PS. Hubo cosas que dolieron pero ya está. Y yo estaba planificando otras cosas. Pero en medio de ese proceso se dio esto y el convencimiento de que son buenos los equilibrios del Frente Amplio y hasta en el país.

¿Le costó tomar esa decisión una vez que el PS había manifestado una posición contraria?
(Piensa) Sí, sí... Te digo, yo empecé joven en el PS pero ya hace muchos años me defino primero frenteamplista, y creo que no es contradictorio. Yo sigo siendo primero frenteamplista, y estoy convencido de que esta decisión que tomé contribuye a lo que me parece más importante, que es fortalecer al FA. 

Algunos dirigentes de su entorno planteaban que no participar de esta competencia electoral hubiese implicado quedar afuera del mapa político. ¿Eso fue un factor que consideró? 
No, porque no me preocupa. Yo incluso había hablado de formar una fundación de profundización del pensamiento progresista junto con una red de fundaciones a nivel latinoamericano y europeo. Ya venía con planes. Militar no iba a dejar de militar nunca. No necesitaba y agradezco a la vida las oportunidades que me ha dado y que jamás soñé tener. 

Siempre ha mencionado a la resiliencia como una fortaleza personal. ¿Esta candidatura tiene algo de eso, de una oportunidad para volver a empezar?
A ver. siempre tengo presente eso que decía el Che Guevara: "Hay que endurecerse sin perder la ternura jamás". Es algo que trato de hacer todos los días. No perder la ternura implica nunca odiar a un compañero ni a un enemigo ni a nadie, sino tratar de construir y tener propuestas en beneficio de los valores en los que creemos. Y a su vez implica también tener piel dura. Eso es ser resiliente. Yo me he levantado de muchísimos golpes personales. Trato de meterle alegría, disfrutar lo que hago y creer que es posible. Dejé de ponerle drama. Yo empecé las elecciones sabiendo que iban a ser más que difíciles. Cuando las encuestas te daban un punto de partida de 30%, le decía a la gente: mirá que vamos a tener que pelearla. Después de la primera vuelta uno dijo "ya está", y pese a todo emparejamos.

a gente pregunta: ¿por qué estaba tan contento el día de las elecciones? Y cuando uno piensa que iba a perder por 150 mil y termina perdiendo por 34 mil y casi ganando, ¿cómo no te vas a quedar contento? No es de sadomasoquista. 
Se le cuestionó mucho el no haber reconocido la derrota. 
Bueno, pero si bien tenía que pasar que dos de cada tres votos observados fueran nuestros, que era muy difícil, la Corte Electoral no se animaba a dar un resultado. 

Hubo elecciones más reñidas en las que el candidato perdedor reconoció la derrota. En 1994 Volonté saludó a Sanguinetti esa noche. 
Está bien. Digo que nosotros teníamos los números que daba la Corte Electoral, que no se animaba a declarar un ganador. Se dijo por ahí que me recomendaron reconocer la derrota. Eso se dijo en una reunión en la que yo no estaba y ni se me transmitió. A mí me decían que los números no daban para tomar una posición. Yo dije "bueno, no tomemos, vamo arriba". Pero es folklore todo eso. No hay que darle pelota. 

¿Qué le quedó por hacer en la IMM? ¿Qué áreas no avanzaron todo lo que hubiera querido? 
En limpieza, por ejemplo, hoy sobran camiones y viene mucho más parejo el funcionamiento. Lo que para mí es la principal meta ahora en esa área, y nos hubiera gustado avanzar más, es la clasificación y construcción de una red de economía circular. No alcanza con clasificar. Para mí el sistema actual, a través de la recolección de residuos y su clasificación, puede mejorarse un poquitito, pero es un sistema débil y que ya está en su tope de servicio y en general de eso hay poco para mejorar. El salto de calidad es poner el acento en la cultura de recuperación para mitigar el impacto ambiental. Otra cuestión muy importante, que ahí sí logramos resultados, es el transporte público, que estaba en una crisis real y al borde del colapso. Venía de tres años de caída de venta de boletos y se llegaron a seis años de caída de venta de boletos, con un problema estructural. Las empresas tenían estructuras de costos que no eran reales, el boleto tenía un problema de valor sin duda, y uno veía que empresas y sindicatos decían que la solución era problema de la intendencia. 

¿Considera que mejoró el sistema de transporte?
Ahí yo me siento orgulloso, porque logramos más de lo que pensábamos. Hoy por hoy el servicio no solo es mejor, hay más puntualidad, desarrollamos el servicio por aplicación, dando tecnología al servicio de la gente, y pasamos 34 meses sin que subiera el precio del boleto para el usuario frecuente, que usa más de 40 boletos por mes, que es el que más importa. Vendría a ser el equivalente al "boleto obrero", por eso cuando se dice "boleto obrero", yo digo que en definitiva fue lo que hicimos: un boleto para los trabajadores. Todos aquellos que usan más de 40 boletos por mes se les devuelve dos pesos. El año pasado hubo un crecimiento de los usuarios del boleto, creo que eso es bueno. 

Más allá de esas mejoras, ahora se vuelven a debatir medidas para descongestionar el tránsito, reducir el uso del auto e incentivar el transporte público. ¿Lo ve posible? 
Está muy en danza algo que hay que volver a estudiar, que es lo del "tren de la costa". Hubo empresas privadas que con datos proporcionados por nosotros y poniendo mucha inversión hicieron sus propios estudios. Hasta ahora el número de pasajeros posible, ni siquiera el real, es muy bajo. El principal corredor de transporte público no es el de avenida Italia, es por lejos el de 8 de octubre. De repente se justificaría más y tampoco da. No hay masa crítica. Yo no me niego a analizar, y de repente esto evoluciona y hay nuevas tecnologías, no me cierro para nada. De hecho lo empecé a estudiar cuando fui candidato hace cinco años. Cuando vinieron ofertas serias y nosotros pasamos los datos, todo el mundo nos decía: bueno, no hay forma. Salvo que se pusiera muchísima plata. Parecería que hubiera otras prioridades, y de nuevo, no me niego. La multimodalidad es parte de mi discursos de la campaña pasada. La realidad nos pegó unos sopapos importantes. Ojalá se pueda.

¿Y esta propuesta de Juan Salgado de que no sea sobre rieles sino un bus eléctrico?
Ya el monorriel te diría que es imposible con los números que había. Esto otro es difícil pero un poco más posible. Serían las líneas dedicadas y tener un corredor. Cuando pasás de monorriel a esa opción, la masa crítica necesaria va bajando. Pero igual los números no terminan de dar. Hay que estudiarlo. Yo he estado hablando y te diría que tampoco es tan claro. Lo podemos estudiar porque hoy las empresas han saneado y la estructura de costos del sistema permite hacer cosas que antes era impensable. ¡Impensable! 

¿Qué balance hace de la gestión de Christian Di Candia?
Creo que demostró, además de sus condiciones personales que para mí son excelentes, que habíamos formado equipo y había continuidad. La tarea más importante es formar equipos; eso de la transversalidad famosa con la que tanto embromé. 

¿Qué va a suceder con el proyecto de la Estación del futuro? 
Hay que ver qué decide el próximo gobierno nacional. Es el que tiene la llave. Igual nosotros venimos trabajando mucho en el Distrito Modelo, ahí donde está el Mercado Modelo. Hay una serie de ideas, algunas de las cuales implican espacios para emprendedurismo, innovación, ciencia y tecnología. Sobre todo apuntando a sectores de la sociedad que no acceden a esas posibilidades de desarrollo. De la estación de AFE, veremos. Pero nunca fueron contradictorios los proyectos. Creo que las estaciones del futuro hay que hacerlas en muchos lados.

¿Cómo se imagina, en caso de ganar, la relación con el gobierno nacional, y en especial con el presidente Luis Lacalle Pou?
De respeto. Yo tengo una buena relación personal con Lacalle Pou. No tengo nada contra él, solo tenemos posturas completamente opuestas en muchas cosas. Pero primero está el equilibrio. Está bueno que en Uruguay haya equilibrio, respeto democrático y convivencia. Y si algo demostraron los 15 años de gobierno frenteamplista -y eso lo escuché reconocer a prácticamente todos los intendentes blancos y el colorado- es que los apoyos del gobierno central a las intendencias fueron en fecha como nunca, y en montos como nunca, sin ninguna discriminación. Espero que eso se mantenga.
Nosotros estamos para colaborar. Por ejemplo, el tema de la seguridad, que preocupa a la ciudadanía, obviamente es responsabilidad importante del Ministerio del Interior, pero la Intendencia puede aportar, en vivienda, iluminación, espacios de convivencia. 

En su equipo tiene a Gustavo Leal. ¿Le gustaría que él esté en esos temas de seguridad y convivencia? 
No tengo ninguna duda. Lo demostró en la campaña, su trabajo, su conocimiento y el reconocimiento de la ciudadanía. Son cosas que de repente ya podemos ir hablando y nos podemos juntar con el Guapo (Jorge Larrañaga). Digo en serio, para empezar a ver y tratar de sumar. Acá lo que importa que gane es la ciudadanía, no un partido político.
Hablaba de la buena relación con Lacalle Pou. En los primeros meses de la campaña eso era evidente, pero en el tramo final se evidenciaron rispideces. ¿Lo atribuye al fragor de la campaña? 
Sí, sí. Yo no demonizo a nadie. Aparte cada uno tiene que jugar su papel. 

¿Pudieron romper las facturas en la reunión a pocos días del balotaje?
Yo vivo rompiendo facturas. 

En el lanzamiento de su candidatura comenzó haciendo un repaso de la campaña, del balotaje y también de los días posteriores. Dijo que se había tomado un tiempo para "escuchar" y analizar "errores y aciertos". ¿Cómo fue ese proceso?
Mira, como ingeniero tuve la suerte de hacer cosas originales y las cosas que dieron un click para que algo que no funcionaba funcionara fueron producto de errores, no de aciertos. Nunca hay que ponerse a llorar sobre el error, sino aprender de él. Eso te permite ser mejor para superar el problema y contribuir a que la máquina funcione o a ser mejor para los ciudadanos y ser más coherente en tus ideas, que es lo que uno debe hacer cuando está en función de la gente y no en función de una ambición personal. Por lo tanto yo revisé. Hay cuestiones del funcionamiento de mi equipo, un montón de cuestiones que yo soy crítico. Ahora bien, primero el Frente decidió que se va a tomar su tiempo para discutir el tema. Segundo, si creés que fue el 100% de la derrota, no... Fue multicausal, y todos tenemos que sentarnos con tranquilidad, no buscando cabezas de turcos, sino qué es lo que tenemos que aprender y corregir para que un proyecto político que nosotros estamos convencidos que le hizo muchísimo bien al país, vuelva de repente dentro de cinco años a gobernar el país. Creo que hay muchas cosas para revisar. No con cabeza de Torquemada sino con cabeza científica. No aferrándose a cosas, no con visión de juzgar, porque de repente hay pila de cosas para decir y pila de responsabilidades, pero a mí no me interesa fusilar a nadie. Lo que me importa es entender cómo contribuimos a corregir esos errores. 

¿Piensa estar los cinco años en la IMM?
Eso de empezar a pensar en 2024 no termino de entenderlo. 

Pero siempre hay pujas y planes a futuro. No son un invento. 
Sí, obvio. Álvaro (Villar) dijo que le encantaría estar los diez años. A mí también, la verdad, estoy de acuerdo. Por eso nos presentamos de vuelta. Se han dicho un montón de cuestiones y la última encuesta de Equipos, que dice que el 59% cree que Montevideo va por el rumbo correcto, me alegra, porque fue un esfuerzo de pensar la ciudad, ir solucionando los problemas y aprender de los errores. Si me toca ganar y estoy en la inauguración del "Crece" de Flor de Maroñas, para mí va a ser un orgullo. Lo mismo sería inauguar Belloni, Cibils o San Martín, o la Unidad Alimentaria de Montevideo, o el parque más grande de los últimos cien años, ahí donde estaba el asentamiento Isla Gaspar. A uno que fue el intendente y lideró el equipo que posibilitó todo eso le encantaría. 
Y otra cosa. En 2024 se cumplen 300 años de la fundación de Montevideo y estamos convencidos de que hay que hacer una movida grande y dar un salto de calidad como ciudad. Una propuesta nuestra es armar una comisión multipartidaria, transversal entre gobierno nacional y departamental. Hasta se podría aprovechar esa instancia para poner como tema la recuperación del Estadio Centenario. Ya consultamos a Mariano Arana y él aceptaría ser la cabeza del equipo en representación por la IMM. Supondría trabajar para tener un tricentenario que permita unirnos a todos en pos de una ciudad más inclusiva, más hermosa, más habitable, con mejores servicios, y que sea cada vez más el Montevideo de la gente. Ya es una ciudad más linda, por más que hay gente que se ve que sale a la calle con tapaojos.  

Aquella frase que dijo en el debate con Lacalle, respecto a que el programa no mandataba, generó malestar en sus propias filas. A muchos frenteamplistas les dolió porque sintieron que era una forma de desmerecer ese pacto colectivo. ¿Cómo vio ese episodio?
Nunca fue eso. Yo entiendo que alguna gente lo haya entendido así. Lo que quise decir es que el programa son un montón de metas, y que después uno da prioridades y uno ve cómo las instrumenta. Nadie dijo...

De hecho ahora las bases pidieron que los candidatos firmaran el programa como una señal de compromiso.
Está bien. Y yo a las bases les digo: el intendente Daniel Martínez debe ser el único intendente en la historia de Montevideo que puso a una persona a hacer un seguimiento mensual con todos los directores sobre el cumplimiento de las metas y los compromisos del programa. Y no es solo el programa que nos une como frenteamplistas, que ya es importantísimo; es también el compromiso con los ciudadanos. Para mí eso vale más que nada. Ahora va a salir un balance. Te aseguro que tal vez hubo una intendencia en los últimos 50 años que nos empata en cuanto al cumplimiento de las promesas electorales y del programa. Por lo tanto, aquello de la campaña: hechos, no palabras. Yo demostré en los hechos una voluntad de cumplir el programa, y creo que el ciudadano lo entiende. La mayoría de la gente y los frenteamplistas, las encuestas también lo dicen, ve simpatía a lo que ha sido mi trabajo, y mucha gente no ve esa crítica porque tiene claro de qué forma se actuó.

En el último tramo de la campaña, se lo notaba como en un lugar que no le era cómodo. Integrantes de su equipo también lo percibían. En un perfil más combativo, por ejemplo. 
Puede ser, sí. Son cosas naturales. También reconozco lo propio: yo identifiqué que en el equipo de campaña hubo problemas. Problemas que a veces son lógicos en el Frente, pero también problemas en el relacionamiento y la coordinación. La verdad que el agotamiento y el meter para adelante, no me permitió decir a veces: ¡pará, detengan las máquinas! Yo soy responsable de algunas cosas. Después de la primera vuelta estaba convencido de que era casi imposible. Todos decíamos "si perdemos por menos de 100 mil votos festejamos"; y debo reconocer que contribuyó algo el esfuerzo de uno, pero también los militantes de comités de base y, decisivamente, esa gente que no militaba pero es frenteamplista y puso todo en la cancha, y salió a tener un protagonismo de una forma increíble. De esa gente, pese a que uno siente que a veces algunos juzgan con dureza, siete de cada diez que me paran en la calle me dicen gracias por el esfuerzo, dejaste todo pelado". Entonces creo que a veces tenemos que buscar formas de ser más fraternos y ver los verdaderos problemas. Lo que yo me autocritico es que me faltó eso que muchas veces hice en otras actividades de la vida; el decir "paren las rotativas" y preguntar qué estamos haciendo mal y qué se puede mejorar. En las semanas después de la elección me di cuenta que estuve al borde de tener el surmenage.

Hay gente que decía incluso: Martínez no fue él en esos días. 
Puede ser. Otra cosa: yo aprendí que uno tiene que ser siempre uno mismo. A veces te aconsejan tanto que te hacen perder la esencia. Es parte, no es mala intención. Cada uno pone lo suyo, por eso a veces hay que bajar la pelota, encontrar el espacio para aislarse del mundano ruido y preguntarse de qué forma puedo contribuir más. En mi caso es ser como soy. Mi fuerza siempre ha sido el relacionamiento con la gente y la espontaneidad. Por lo tanto, si puedo contribuir a un séptimo gobierno frenteamplista en Montevideo, como creo que va a contribuir -no importa si es ganando yo o no- voy a ser feliz. 

En su carrera política, que supo de derrotas, ha dicho más de una vez que un mantra es: "cuidado con el ego, pelado". ¿Cómo quedó el ego tras la derrota?
Es un tema que cuidé muchísimo, incluso durante la campaña. ¿Sabés lo que pasa? No habré hecho todo perfecto, pero tengo claro que puse hasta lo que no tenía en la cancha. Es como esa frase que dice: a veces, es peor no luchar que solo pensar en vencer. Lo que me queda claro es que hay errores de los que aprender, y no tengo problema, pero la conciencia tranquila. Dejamos todo.

Daniel Martínez: "En la campaña hubo problemas y me faltó de ... Imagen 1   Daniel Martínez: "En la campaña hubo problemas y me faltó de ... Imagen 2   Daniel Martínez: "En la campaña hubo problemas y me faltó de ... Imagen 3